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UNA MALA NOCHE DOS DIAS DESPERDICIADOS

Publicado por: Juan José Espinosa.

UNA MALA NOCHE = 2 DÍAS DESPERDICIADOS

Puede sonar exagerado, pero es una realidad respaldada tanto por la experiencia cotidiana como por la ciencia del sueño. Una sola noche mal dormida afecta a lo vivido antes de acostarnos ± 16 h. y durante la jornada siguiente y si este mal dormir se repite, las consecuencias nos pueden desbordar…

Muchos de nosotros hemos pasado por eso y lo reconocemos al instante:

Nos levantamos de mal humor, sin energía, sin motivación. El día parece más largo, más complicado y más pesado. Pequeñas situaciones normales se sienten como grandes retos y lo que normalmente toleramos con facilidad nos incomoda.

Sentimos el cuerpo “apagado”, lento, tenso. Aparece esa sensación de pesadez que nos recuerda que no hemos tenido el descanso que necesitábamos. Esto es lo que llamamos la búsqueda del sueño reparador, un sueño profundo y continuo donde el cuerpo se recupera, se cura y se reajusta.

• A veces, aparece también un dolor de cabeza persistente, o molestias musculares, especialmente en el cuello y la espalda. Esto se debe a que el cuerpo no tuvo el tiempo para liberar tensiones, reorganizar hormonas y estabilizar funciones internas.

¿Por qué pasa esto?

Dormir no es solo “descansar”. Dormir es un proceso activo, en el que nuestro cerebro y nuestro cuerpo trabajan intensamente. Mientras dormimos:

  • Archivamos recuerdos y experiencias del día
  • Regulamos emociones
  • Reparamos tejidos
  • Ajustamos hormonas
  • Fortalecemos nuestras defensas
  • Recargamos energía a nivel celular

Si este proceso se interrumpe o no ocurre suficientemente, nuestro organismo entra en modo alerta. Es como si el cuerpo dijera: “Aún no terminé mi trabajo, necesito más tiempo para recuperar y reajustar todo.”

Los 11 sistemas del cuerpo involucrados

Nuestro organismo está formado por 11 sistemas principales, todos conectados entre sí y dependientes del sueño para funcionar correctamente:

  • Sistema Nervioso. Controla y coordina todas las funciones del cuerpo. Órganos principales: cerebro, médula espinal, nervios.
  • Sistema Circulatorio o cardiovascular. Transporta sangre, oxígeno y nutrientes. Órganos principales: corazón, arterias, venas, capilares.
  • Sistema Respiratorio. Permite el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Órganos principales: pulmones, tráquea, bronquios, diafragma.
  • Sistema Digestivo. Transforma los alimentos en nutrientes y elimina desechos. Óganos principales: boca, esófago, intestinos, hígado, páncreas.
  • Sistema Óseo Esquelético. Da sopor4te, forma y protección al cuerpo. Componentes principales: huesos, cartílagos, ligamentos.
  • Sistema Muscular. Permite el movimiento del cuerpo y de los órganos internos. Incluye músculos esqueléticos, lisos y cardíacos.
  • Sistema Endocrino. Regula funciones mediante hormonas. Glándulas principales: tiroides, hipófisis, páncreas, suprarrenales, gónadas.
  • Sistema Inmunológico o Linfático Defiende el cuerpo de enfermedades e infecciones. Componentes: ganglios linfáticos, bazo, timo linfa.
  • Sistema Excretor o Urinario. Elimina desechos y regula líquidos y sales del cuerpo. Órganos principales: riñones, uréteres, vejiga, uretra.
  • Sistema Tegumentario. Protege el cuerpo del medio externo. Incluye: piel, cabello, uñas, glándulas sudoríparas.
  • Sistema Reproductor. Permite la reproducción y continuidad de la especie. Órganos: ovarios, útero, testículos, pene, vagina, etc.

Durante el sueño, cada uno de estos sistemas realiza ajustes, reparaciones y procesos esenciales. Si no dormimos bien, ese mantenimiento queda incompleto, y por eso al día siguiente nos sentimos “desajustados”, de manera que hemos perdido lo aprendido y vivido el día antes de dormir y el día siguiente al mal dormir por estar como en pausa…

Incluso la mente lo nota: se reduce la concentración, la creatividad, la paciencia y la capacidad de decidir con claridad. Por eso una mala noche puede arrastrarse hasta dos días, porque el cuerpo necesita tiempo adicional para recuperar el equilibrio.

En resumen

Dormir bien no es un lujo, es una necesidad básica. Es tan importante como alimentarnos o respirar. Cuando cuidamos nuestro descanso, la vida se vuelve más ligera, más amable y más disfrutable.

Más información y consejos en:

Porque...

                 Si duermes… “la vida es bella”

Jujoes

Etiquetas : consejos para dormir bien, salud y descanso, no puedo dormir, no concilio el sueño